El Resucitado

ZAZA para toda ESPAÑA y SASSSA como el jugador define se ha hecho grande en el VALENCIA. Entrañable, cariñoso, feliz. No es para menos. El italiano lo ha pasado muy mal en ITALIA tras fallar un penalti con su selección, situación que NO le perdonaron sus detractores patriotas que le obligó a un exilio a las ISLAS BRITÁNICAS donde continuó con su pena y melancolía en una angustia sin fin.

Así estaba el jugador, destrozado, herido, con ganas de revancha para demostrar a los suyos y a los otros, que valía y mucho, que podía ser ese jugador que de niño había soñado y tanto le había costado. El Valencia se fijó en él cuando nadie lo quería y lo tenían desahuciado los entendidos de fútbol (que somos todos) y sus inicios aquí olían a desesperación coincidiendo con el mal juego del equipo en su peor clasificación liguera.

Hoy SASSSA es feliz. La afición corea su nombre por su pundonor, entrega y esfuerzo sin límites . Sus goles entusiasman y a pesar de que el inútil seleccionador italiano VENTURA no le CONVOCA con su amada PATRIA está viviendo quizás su mejor momento futbolístico. AQUÍ, en el VALENCIA, encuentra lo que busca, cariño, sentimiento y una entrega de una afición y club que le valoran y apostaron por el SASSA jugador y persona.

Al final de su carrera que DIOS GUARDE muchos años, no hay duda que SASSA llevará al VALENCIA CF en su corazón y pensamiento. Aquí encuentra lo que muchos le quisieron quitar y por lo visto no consiguieron. La felicidad y su reencuentro con el mundo fantástico del FÚTBOL.

HOY, el BAMBINO ha resucitado de la miseria de la mediocridad y anhela convertirse en un GIGANTE.

AMUNT